Las monjas comunican, con profundo pesar, que el 12 de enero de 2026 conocieron el fallecimiento de sor Getsemaní, ocurrido el viernes 9 en el monasterio de Santa Clara de Castil de Lences, a los 89 años.
En diciembre ya advirtieron públicamente del riesgo: el traslado de religiosas de edad avanzada, su desarraigo afectivo y la ruptura de su comunidad podían tener consecuencias graves. Estas alertas no fueron atendidas.
Durante la intervención del 18 de diciembre tampoco se consideraron sus indicaciones sobre medicación y cuidados. Sor Getsemaní era la más frágil clínicamente, por lo que requería especial atención; el traslado, en esas condiciones, agravó su estado.
La comunidad de Belorado dispone además de un certificado de un neurólogo vasco responsable de su seguimiento que desaconsejaba expresamente dicho traslado.
Las monjas jóvenes supieron del fallecimiento de forma casual, sin notificación previa, pese a tratarse de una hermana con 67 años de vida religiosa y décadas de convivencia con parte de la comunidad.
Sor Getsemaní, natural de Burgos, fue maestra y religiosa ejemplar: prudente, dialogante y de profunda vida interior. Muy querida y de carácter firme, transmitió a las más jóvenes el carisma franciscano.
La comunidad lamenta hondamente su pérdida y la de todas las mayores separadas de su hogar.
